Si tuvieras una máquina que imprime billetes, ¿la asegurarías?
Entonces, ¿por qué no tienes un seguro de vida si tú eres la máquina de hacer billetes?
El seguro de vida no es solo para cuando dejes de estar con los tuyos.
También sirve por si algún día ya no puedes trabajar.
Checa esto.
Hoy gozas de salud, pero los infortunios llegan sin avisar:
- un problema de salud
- un accidente
- o cualquier situación inesperada
El cuerpo es tan maravilloso… que no avisa cuando deja de funcionar.
De algo estoy seguro:
Ni la vida ni la salud las tenemos garantizadas.
Y sí, me podrás decir:
“Yo no tengo familia…”
Pero…
¿Y si sufres una invalidez?
¿Con qué dinero vas a vivir?
¿Con qué dinero pagarás tus cuidados?
¿Con qué dinero mantendrás tu estilo de vida?
Recuerda algo importante:
Un seguro se contrata cuando no lo necesitas.
De lo contrario, ya es demasiado tarde… y nada se puede hacer.
