La longevidad es una amenaza.
Piénsalo así: nuestros abuelos trabajaron y se jubilaron.
Tuvieron familia numerosa cuando la vida “era barata”.
Otros fueron valientes y tuvieron negocios que, muchos de ellos, hoy son administrados por los nietos.
Ahora, ¿cuántas veces vamos por la calle y vemos personas de la tercera edad que están vendiendo algún producto con la intención de llevar sustento a su casa?
¿Cuántas personas vemos en los supermercados embolsando tus productos con la idea de que compartas una moneda con ellos? ¿Sabías que los cerillitos no tienen un sueldo fijo? De prestaciones ni hablamos.
Pasemos ahora a la generación de nuestros padres y madres.
Si tuvieron oportunidad de tener un empleo formal, ya se han de estar jubilando o hay quienes ya lo hicieron.
Pero, igual que los abuelitos, existe un gran número de boomers que no tienen claro qué harán cuando llegue la edad de jubilación.
Sin necesidad de salir a la calle para comprobarlo, haz cuentas y revisa cuántas tías o tíos tienes en esa situación.
Personas que han trabajado toda su vida, han sido exitosas ya sea en los negocios o en sus empleos, pero cuando llegue el día de jubilarse no les alcanzará o tendrán que seguir trabajando para completar la poca pensión que les dará su AFORE.
Es realmente triste saber de estas situaciones, pero lo más triste y alarmante es que la historia se volverá a repetir.
Hoy en día, muchas personas se sienten confiadas con tener una AFORE e, incluso, hasta hacen aportaciones voluntarias para incrementar su saldo. ¿Sabías que con tu AFORE solo te vas a retirar con el 30% de tu salario?
Y, debido a que en los últimos años el emprendimiento y la autonomía laboral han estado de moda, muchas personas no cuentan ni siquiera con una AFORE. O, si la tuvieron, ahora que andan de emprendedores han dejado de hacer aportaciones.
La historia se vuelve a repetir, y si esperamos a que el gobierno resuelva que va a mantenernos de viejitos, nos quedaremos esperando, porque eso no va a suceder ¡JAMÁS!
Afortunadamente, hay opciones que podemos aprovechar para construir un retiro digno y sin preocupaciones económicas.
Un Plan Personal de Retiro (PPR) es una de esas opciones. Es un producto de inversión en el que ahorras un porcentaje de tus ingresos y se invierte desde el día uno.
Además, por ayudarle al gobierno a proteger nuestro retiro, este nos incentiva con beneficios que podemos aprovechar para ahorrar más y maximizar nuestros rendimientos.
Un PPR no es solo para quienes quieren complementar lo que tienen en su AFORE, es para quienes desean tener un futuro sin preocupaciones económicas.
Existen muchos productos en el mercado y, si me preguntas cuál es el mejor, mi respuesta sería: el que mejor se adapte a tus necesidades.
El que cumpla con el objetivo de maximizar tus ahorros y te dé un buen rendimiento para que lo disfrutes cuando te retires.
A lo mejor seguiremos trabajando para no aburrirnos en casa, pero ya no estaremos con la presión de llevar el sustento a casa.
Si quieres que te explique más a detalle sobre los PPR, puedes mandarme un mensaje por WhatsApp o visita mi página dando click aquí.
